jueves, 24 de diciembre de 2009

EU-crisis-México

Colgada de la economía de los Estados Unidos, la de México no ve la luz al final del túnel. Ni siquiera porque el presupuesto de Felipe Calderón para el 2010, que está ahora a discusión en el Congreso de la Unión, arremete duro a los contribuyentes cautivos sin ir a una reforma económica de fondo; es decir, no tiene motor alguno y en todo caso se dejaría llevar por el arrastre del vecino. Y la economía mundial anda por las mismas: mal y de malas. De no ser por los bastiones asiáticos que repuntan bien y bonito (China, India, parte de África y Medio Oriente), el resto es un revoltijo.
Del mismo modo que los analistas y los proyectistas miran vaivenes en el Producto Interno Bruto hacia abajo en la economía mundial, de ese modo no se puede prever lo que ocurra con la economía norteamericana y consecuentemente con la de México. Pero los gobiernos ponen sus fichas sobre la mesa, menos el de México. Algunas de las luces más cercanas, que no las más confiables como es el caso del Fondo Monetario Internacional en voz de su director general, Dominique Strauss-Kahn, diagnostica que a partir de una rectificación de la institución, la economía mundial podría recuperarse un trimestre antes de lo previsto. Esto es, “dado que estamos viviendo el final del túnel pero todavía estamos en crisis”. Y el pronóstico es que la recuperación llegaría en el primer semestre de 2010, pero se adelantaría un trimestre. Y por ese motivo el FMI está revisando al alza dicha proyección de las economías a nivel global. Así, el PIB mundial, con una contracción inicial de 1.3 por ciento en 2009, se prevé alcance el 1.4 porcentual. Y el estimado crecimiento inicial para 2010 de 2.5, se proyecta en un 2.9 por ciento. Leve, pero al fin mejoría global.
Pero como en todo el mundo, en EU el punto está en recuperar el sistema financiero. Así, en EU el presidente Barack Obama propondrá al Congreso una reforma regulatoria “para no volver a las viejas prácticas de riesgo que provocan crisis” (como si se puedan eliminar por decreto). Al mismo tiempo arremetió ayer, en el corazón del sistema financiero, en Wall Street (WS), con motivo de la caída, hace un año (15 de septiembre de 2008), del banco de inversión Lehman Brothers (LB). “La bolsa no puede volver a tomar riesgos sin tener en cuenta las consecuencias”. Y agrega que su país está saliendo de lo peor de la crisis, y baja la necesidad para el gobierno de acudir al rescate del sistema financiero. No obstante es urgente regular los mercados para evitar nuevas debacles económicas. Las tormentas de los últimos dos años se están “despejando”, afirma Obama. “Estamos empezando a retornar a la normalidad”. Discurso que suena más a buenos deseos porque la realidad es más terca y obedece monos a los buenos deseos. Peor si se olvida del rescate financiero.
Porque Obama olvida, o bien no sabe, que fueron precisamente el Tesoro y la Reserva Federal (Fed), quienes habían intervenido para evitar la quiebra de otros bancos y con LB hicieron la excepción. Intervino para que JP Morgan adquiriera Bear Stearns (de WS), al precio de saldo de dos dólares por acción y otorgando un crédito por 30,000 mdd. Diez años antes, la Fed había encerrado a los principales banqueros del WS, y no los dejó salir hasta que adquirieron el 90 por ciento del fondo de alto riesgo LCTM. En ambos casos, la Fed evitó el riesgo de las finanzas, el pánico financiero generalizado. Pero cometió el “gran error” con LB. Que a la quiebra se derribó todo el sistema financiero, hoy hace un año, debacle que tiene a la economía de EU donde está.
De este modo, de acuerdo con los parámetros del FMI y sus recomendaciones, para el 2010 la recuperación de la economía mundial será “gradual” si se atienden algunas medidas que resultan oportunas encaminadas a la estabilización de las condiciones financieras, adecuados sistemas fiscales y, en el caso de los EU, la estabilización del mercado de la vivienda; apoyados con los efectos del abaratamiento de materias primas como los derivados del petróleo. En otras palabras, cualquier retraso en la estabilización financiera profundizará y prolongará la recesión.
No hacer eco del canto de las sirenas, dice el director de la ANCTAD, Supachi Panitchpakdi, quien afirma que los indicios de recuperación provienen de los responsables de la crisis —y así es—del sistema financiero. Porque sigue el desempleo en la economía mundial, las restricciones crediticias, las tasas de interés no benefician a negocios ni consumidores. Elementos que retrasan la recuperación de la economía real: la producción global, el comercio y el consumo.
En México, en cambio, se hace lo menos. No hay propuesta de política económica, ni del manejo de las finanzas públicas, propias para la recuperación económica. Al gobierno de Calderón le preocupa solamente su disponibilidad de recursos. El qué hacer con los dineros para cubrir los compromisos, más no para el impulso de la economía real. Sin programas, sin proyecto, sin más esperanza que cuando la economía mundial, pero sobre todo la de EU, tenga el efecto del arrastre. Al aumentar la actividad económica del vecino del norte, aumentará la demanda de productos y con ello las exportaciones desde México. Por eso la luz que no parece al final del túnel.

14/septiembre/2009.

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