jueves, 24 de diciembre de 2009

Política social

Del mismo modo que el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) de Carlos Salinas de Gortari, resultó un fiasco porque no dio resultados en el combate a la pobreza ni en el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos, ahora el programa social del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, que arrastra pendientes desde el sexenio de Vicente Fox. Fue cuando Josefina Vázquez Mota dirigió la Secretaría de Desarrollo Social que la política social anda por las mismas.
Con casi el 50 por ciento de la población en condiciones de pobreza —el diputado Héctor Olivares Ventura ha dicho que 50.6 millones de mexicanos no cuenta con un ingreso suficiente para cubrir sus necesidades alimentarias, de vivienda, vestido y de transporte público—, la falta de apoyo a los proyectos de infraestructura arrastra millones de mexicanos a la penuria.
El mismo uso electorero que le dio Salinas a su tan sonado Pronasol, fue la misma y peor mística que le imprimió Calderón al crear una dependencia de gobierno para atender los problemas sociales de la población relacionados con el mejoramiento de los niveles de vida.
Pero Vázquez Mota no dio los resultados esperados, y eso que se mantuvo durante casi todo el sexenio de Vicente Fox al frente de la dependencia relativa al tema, hasta que renunció para saltar a la campaña del entonces candidato Felipe Calderón. Pero los resultados de Mota fueron malos.
No contento con ello, el propio presidente Calderón, con un año y medio ya en funciones, en Chiapas, ante miles de indígenas chamulas de San Juan, prometió que de ahí en lo adelante la política social sería eje de su gobierno. Pero claro, el discurso se quedó en promesas, porque ni entonces ni ahora se han tomado las medidas pertinentes para aliviar la vida social de los mexicanos, en lo que a su nivel de vida corresponde.
Calderón va de reversa en estos temas. Apenas se anunció la pretensión desde el gobierno, de recortar el presupuesto para tales necesidades. Pero pronto los legisladores de oposición al PAN de Caderón, han reaccionado ante el riesgo que eso implicará. Porque “los programas de carácter social deben ser protegidos de manera prioritaria, y recortarlos conllevaría a una contradicción, porque el actual secretario de la Sedesol (Ernesto Cordero Arrollo) ha señalado que la política social está blindada”.
No obstante, el funcionario de Sedesol reconoce que “el aumento en el número de familias en pobreza se debió a la crisis alimentaria internacional, que incrementó el precio de la comida durante el 2998, en todo el mundo y en México no fue la excepción”. Reflexión similar a la que argumentó Gustavo Madero en defensa de los programas sociales, culpando a la crisis económica y el impacto que esta ha tenido en la vida social de los mexicanos.
Pero no sólo eso, también ha dicho Madero que la evaluación de las políticas sociales deberían ser de largo alcance, entre 10 y 15 años, no obstante los gobiernos panistas tienen 9 años en el ejercicio del poder. Y que la Sedesol se propuso, y sigue con la misma promesa, de atacar a fondo las pésimas condiciones de vida de la población arrastradas por la crisis económica.
La petición de los diputados para que Hacienda no recorte el gasto en la materia, con todo y que el gobierno tiene facultades para aplicar dichos recortes, como ha revirado otro diputado, Alejandro Sánchez Camacho, que si bien “el gobierno tiene facultades para hacer ajustes, nunca debe aprovecharse de éstos para empobrecer a la gente; es lamentable, agrega, que tengamos un subejercicio de más de 100 millones de pesos, y que ahora se pretenda quitar el subsidio a programas sociales”.
No de gratis las medidas, seguramente porque la gente ya no se cree las promesas de atender los problemas con los programas sociales, máxime ahora que el pretexto de la crisis pone al descubierto que en el fondo el gobierno de Felipe Calderón carece de medidas contundentes para resolver tan delicado asunto.
Por lo mismo, los legisladores del PRI están proponiendo una revisión de la Ley de Desarrollo Social, ante el evidente fracaso del programa de combate a la pobreza en el país de Felipe Calderón, como lo está proponiendo Manlio Fabio Beltrones, y las intenciones del gobierno de bajar el presupuesto al sector. Lo contrario, se deben readecuar los programas sociales para hacerlos más eficientes. Lo que implica, además una evaluación de la aplicación de los recursos en el futuro inmediato, sobre esos decursos destinados al combate a la pobreza.
Ni qué decir de la impronta necesidad de revisar la aplicación de los recursos para la generación de un mayor número de empleos, lo que bien se puede conseguir con una mayor y más eficiente inversión en infraestructura en el país. Sin duda, una mejor política social que sólo puede acompañarse de una política económica eficiente, que dé un respiro a las empresas para una mayor generación de empleos que se convierta en mejora salarial. Que el tema no quede en un programa pronasolero.

21/julio/2009.

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