jueves, 24 de diciembre de 2009

Cumbre de bajo perfil

Como se preveía, la quinta Cumbre de Líderes de América del Norte, en Guadalajara, donde se reunieron los presidentes de Canadá, Estados Unidos y México, Stephan Harper, Barack Obama y Felipe Calderón, respectivamente, quedó en pláticas de amigos. Más allá de las promesas de los tres presidentes de seguir cooperando para resolver los problemas comunes, no hubo avances. Y el perdedor es México, por ser el eslabón más débil de la cadena trilateral. Prueba es el TLCAN, que ha retribuido altos dividendos tanto a EU como a Canadá.
Por ejemplo, de la mencionada recuperación económica, se mencionó el impulso que requieren los países; es una “prioridad” de los tres gobiernos. “Trabajando juntos aceleraremos la recuperación y la creación de empleos, y construiremos cimientos sólidos para la recuperación de largo plazo”, dijo Obama. ¿Cómo? Fortaleciendo aquellas instituciones financieras internacionales como el BID, que “desempeña un papel crucial en la mitigación de los efectos de la crisis en las Américas”. Asegurando que cuente con los recursos para los préstamos a corto plazo. O, lo que es lo mismo, que los países como México, acentúen la dependencia del sistema financiero internacional dominado por EU y los demás países desarrollados, y de ese modo atar la recuperación a fondos procedentes del exterior. Como ha sucedido en México, que depende completamente de los recursos foráneos para su crecimiento. Un crecimiento, por cierto, frágil desde hace décadas, porque el libre mercado controla las principales variables de la economía, a la vez que acrecienta la dependencia del exterior.
Todo ello, ahora bajo una visión donde EU, como “motor de crecimiento”, invertirá en infraestructura fronteriza y tecnología de punta a fin de desarrollar “verdaderas fronteras modernas que faciliten el comercio y la operación ágil de las cadenas de suministro, a la vez que protegiendo la seguridad”. Además de la crisis económica, EU pone sus prioridades por delante. Luego de resaltar logros en el control de la gripe A/H1N1 en México, Obama colocó las medidas adoptadas como una muestra de cooperación global, por lo que los países se deben preparar para la siguiente etapa estacional.
Y la salud está entre las prioridades de EU. El sistema de salud, más que atender el tema migratorio ilegal. Lo será por mucho tiempo, porque los migrantes son mano de obra barata, de esa que los capitales requieren para su explotación. Regularizarla será otorgarles beneficios, no obstante el cobro de los impuestos correspondiente. Pero es mejor ilegal, porque los salarios son bajísimos y realizan trabajos que “ni los negros quieren hacer”, como lo dijo despectivamente en su momento el presidente Fox.
No obstante, en el tema de migrantes México puso el dedo sobre la llaga. Y Obama sólo prometió que al término del año presentaría un “borrador” de reforma ante el Congreso. Eso sin considerar las consecuencias políticas de la medida. No más que promesas. Y los pretextos, porque el presidente de EU dice que “la reforma migratoria va a requerir de la cooperación bipartidista. Habrá demagogos allá afuera que van a tratar de sugerir que cualquier tipo de legalización de aquellos que ya viven en los Estados Unidos es inaceptable”. Pero ni en eso han estado los presidentes mexicanos, defendiendo y aclarando todos los beneficios que la mano de obra mexicana le otorga a la economía del país vecino.
Eso sí, los tres presidentes del Norte se comprometen a liberar más el comercio, invirtiendo en infraestructura para facilitar el suministro de mercancías. Todo en un marco mejorado de la seguridad. De la seguridad nacional de los EU, claro está. Y ante las críticas desde los EU y los cuestionamientos sobre los derechos humanos, en materia del combate al narcotráfico, Calderón aclara que hay un “compromiso inquebrantable” del gobierno y el propio Ejército mexicano, de defenderlos ante la población.
Es más, la lucha contra el narcotráfico, justifica, es para preservar los derechos humanos de los ciudadanos en general; para que nadie sea molestado en su trabajo y para “tener a la familia segura”. Sobre el tema en cuestión desde EU han venido las críticas, incluso en el sentido que los apoyos para el combate antidrogas que se prevé en el marco de la Iniciativa Mérida, no lleguen si no hay garantías. En ese sentido apuntaron las críticas del senador demócrata Patrick Leahy. En tanto el propio Obama reconoció que México está haciendo lo propio en materia de derechos humanos por el combate a los cárteles de la droga, y que pondrá lo pertinente para contener el flujo de armas a México.
De igual manera, Stephan Harper, de Canadá no cedió un ápice en el requisito de las visas para mexicanos hacia su país. No habrá cambios legislativos, por tanto “falso” refugiado que ha llegado en los últimos años, dijo. Es poco justo, pero Canadá requiere protección.
También se acordó trabajar por el cambio climático. Pero no hubo compromisos como tales. En fin, una Cumbre de muy bajo perfil. Charla de amigous.

10/agosto/2009.

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